El Consultative Shipping Group (CSG), foro informal de 18 países (entre ellos Alemania, Francia, Reino Unido, Japón, Corea del Sur y Singapur) que representa cerca del 20% del tonelaje de la flota mercante mundial, emitió su primera declaración pública en más de 60 años: las disrupciones geopolíticas —con el cierre del Estrecho de Ormuz como emblema— no serían episodios aislados, sino señales de un cambio estructural en el entorno operativo del comercio mundial.
El grupo recuerda que por vía marítima circula cerca del 80% del comercio global y advierte que la incertidumbre sobre acceso a puertos y rutas, sumada a medidas discriminatorias y a la fragmentación regulatoria, encarece la planificación y las inversiones. “La fragmentación de las normas conduce directamente a la fragmentación de los mercados y, en última instancia, a mayores costos para las empresas y los consumidores”, señaló.
También alerta por la expansión de una flota en la sombra que opera fuera de seguros, seguridad y estándares habituales, y pide aplicar de forma más uniforme el derecho del mar y las normas de la Organización Marítima Internacional.